TEORÍAS CONDUCTUALES DE APRENDIZAJE
Los
orígenes de la teoría conductual del aprendizaje se encuentran en los estudios
de Pávlov (1927) con animales. Estos experimentos permitieron descubrir muchos
principios del aprendizaje, principios de la relación entre estímulos y respuestas,
que más tarde fueron útiles para modificar el comportamiento humano. A continuación
se explica en qué consisten.
CONDICIONAMIENTO CLÁSICO
El
condicionamiento clásico, también llamado condicionamiento pavlovjiano,
condicionamiento respondiente, modelo estímulo-respuesta o aprendizaje por
asociaciones (E-R), es un tipo de aprendizaje asociativo que fue demostrado por
primera vez por Iván Pávlov.
El
condicionamiento clásico es el proceso a través del cual se logra que un comportamiento
(respuesta) que antes ocurría tras un evento determinado (estímulo) ocurra tras
otro evento distinto.
Este autor ideó unos experimentos con perros
que son la base del condicionamiento clásico. Se dio cuenta de que al ponerle
la comida al perro, este salivaba. Cada vez que le pusiera la comida, Pavlov
hacía sonar una campana, de modo que, cuando el perro la escuchaba, asociaba
ese sonido con la comida y salivaba. Así, el perro estaba dando una respuesta
(en este caso, la salivación) a un estímulo (la campana). La próxima vez que
escuchara la campana, independientemente de si iba unida a la comida, empezaría
a salivar.
CONDICIONAMIENTO OPERANTE
El
condicionamiento instrumental u operante descrito por Thorndike y Skinner es el
proceso a través del cual se fortalece un comportamiento que es seguido de un
resultado favorable (refuerzo) con lo cual aumentan las probabilidades, de que
ese comportamiento vuelva a ocurrir.
El
comportamiento puede ser modificado cambiando o controlando, tanto los
antecedentes como las consecuencias de la conducta, o bien ambos.
Existen
cuatro procedimientos o tipos de condicionamiento instrumental:
Refuerzo positivo o condicionamiento de
recompensa: Un refuerzo positivo es un objeto, evento o
conducta cuya presencia incrementa la frecuencia de la respuesta por parte del
sujeto. Se trata del mecanismo más efectivo para hacer que tanto animales como
humanos aprendan. Se denomina «refuerzo» porque aumenta la frecuencia de la
conducta, y «positivo» porque el refuerzo está presente. Refuerzos positivos
típicos son las alabanzas, los regalos o las aportaciones monetarias.
Refuerzo negativo: Un
refuerzo negativo es un objeto, evento o conducta cuya retirada incrementa la
frecuencia de la respuesta por parte del sujeto. Al igual que el anterior, se
denomina «refuerzo» porque aumenta la frecuencia de la conducta, pero
«negativo» porque la respuesta se incrementa cuando el refuerzo desaparece. En
el refuerzo negativo se pueden distinguir dos procedimientos: condicionamiento
de escape y condicionamiento de evitación.
Entrenamiento de omisión: Se
produce cuando la respuesta operante impide la presentación de un refuerzo
positivo o de un hecho agradable; es decir, consiste en retirar el estímulo
positivo de una conducta para así provocar la extinción de la respuesta. Un
ejemplo importante es el de «tiempo fuera», en el que se retira la atención de
un niño aislándolo durante un cierto período de tiempo.
Castigo: El castigo provoca la
disminución de una conducta porque el suceso que la sigue es un estímulo
aversivo. Un ejemplo típico es castigar a una rata con una pequeña corriente
eléctrica cuando pulsa una palanca. Aunque el castigo puede ser en ocasiones
muy eficaz para hacer que desaparezca una conducta, se recomienda utilizarlo lo
menos posible, ya que tiene muchos efectos adversos o no deseados.
CONDUCTISMO
El
pensamiento de Watson dice que el ser humano nace con ciertas emociones tales
como son el amor, el temor y la furia. Watson dice que estas emociones y
comportamientos se estimulan y se establece la asociación estímulo-respuesta.
Watson
desarrolló el conductismo, que
hoy en día constituye una de las principales corrientes psicológicas, y que se
emplea en muchas terapias con un alto grado de efectividad.
Watson
pasó a la historia de la Psicología por los experimentos realizados junto a
Rosalie Rayner para demostrar sus teorías acerca del condicionamiento de la
reacción de miedo en un niño de once meses de edad y que ha pasado a la
historia con la denominación de Pequeño Albert.
El
pequeño Albert fue escogido como sujeto de experimentación por su gran
estabilidad emocional en el hospital donde estaba internado. Mediante el
experimento, Watson pretendía demostrar cómo podía condicionar la reacción de
miedo de Albert hacia una rata blanca, que inicialmente no provocaba en el niño
ninguna reacción aversiva, cómo podría generalizar esta conducta a otros
estímulos similares y, por último, cómo eliminar esta conducta.
Teoría Conductista
BIBLIOGRAFÍA

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